Anca Mizumski

 

 

 

(Rumania)

 

 

CÁNTICO

PARA SORDOMUDOS

 

 

Florilegio /

Los más hermosos poemas

 

Editorial Blumenthal, 2012

 

 

Resistir a la tentación de decirlo todo de una vez. Aún más difícil: resistir a la tentación de decirlo todo. Lo más difícil: resistir a la tentación de decir. Lo primero es para los prosistas, lo segundo para los poetas, lo tercero para los iluminados

 

Mircea Cărtărescu: Zen

 

 

1. LA DETENIDA

 

Me sumerjo en la camisa de fuerza

como en una bañera de agua templada

y amplia, las aristas de los objetos

ya no me hacen ningún daño. El personal médico

se acerca con felina actitud a mi codo acariciador,

a mis rodillas demasiado anchas. Incluso la autopsia

no es más que el agradable recuerdo del frescor

de una sábana

en una tarde

de agosto
 

 

2. FOTO EN BLANCO Y NEGRO

 

Tú volverás del trabajo

y te quitarás el mono inmundo.

Yo colocaré en la mesa, uno a uno,

los siguientes objetos: el cuchillo,

el tenedor, el plato,

el vaso de vino. Después, también tú

sacarás del armario tu traje de novio y

mi vestido de novia

con los bajos ligeramente amarillentos y algo arrugado,

empezarán las noticias, el programa reflector,

y estaremos el uno junto al otro en una foto

en blanco y negro hasta que

detrás de nosotros ponga:

6 de enero de 1973

 

 

3. UNA PELÍCULA RUSA DE AMOR

 

Hace tanto frío,

que hasta tu viejo

reloj de pulsera

Pobeda

se ha congelado

 

estamos abrazados en el dormitorio

directamente en  la nieve

a nuestros pies

las cifras de la esfera se escurren

bajo el cristal

con el murmullo

tranquilizador

del agua subterránea

 

 

4. TRAS EL DIVORCIO

 

El sábado por la tarde siempre llevo al niño

a casa de mi madre, compro

un pan, una botella

de vino y me retiro

el resto de la vida

junto a la serie de televisión, aguantando

el agua que sube por las tuberías,

el teléfono

antes

de taparme la cabeza con la manta

compruebo la cerradura

echo la llave dos veces y tiro

por última vez

la basura: un bote

vacío en el que me ha dado pereza

incrustar una etiqueta

que lleve mi nombre

 

 

5. FETOS

 

Estamos alineados en las estanterías

del instituto Mina Minovici; de la comisura de la boca

cuelga una amarga etiqueta,

señal de que somos propiedad del estado

 

nuestros familiares pasan

de vez en cuando

por delante de nuestros cordones umbilicales

amputados, preguntándonos

qué aspecto habríamos tenido

 

el domingo y los días de guardar

estamos verdaderamente solos

pegamos unas a otras nuestras paredes de cristal

y hablamos en voz baja

de lo dura que es

la vida

 

 

6. EL PARTO AL REVÉS

 

Reclínate, lentamente, sobre la espalda

hasta que tu sien

sudada esté

justo delante

de mis ojos.

 

no pienses en nada,  relájate

haz los primeros movimientos respiratorios

el médico te dirá en todo momento

palabras reconfortantes y tú te pondrás

lo más cómodo posible en la suave luz de mi útero

anidando cuidadosamente

para no arrugar así el ambiente

de luto

 

 

7. EL VIAJE DE EVA

 

Él se ha subido al hombro derecho al niño

el tabaco, el autobús de las cinco menos cuarto de la mañana

las cerillas mojadas

la herida del abuelo

de la primera guerra mundial

para poder saber el día antes

cuándo va a llover

 

ella ha ido recogiendo de la cocina

algunas cosas que acabaron

bajo la esquina del delantal,

las coloca con cuidado

directamente en el vientre

luego ha cogido un mantel blanco –lo mismo nos hace falta– después ha cambiado de idea

y ha vuelto otra vez,

las mujeres se despojan con mayor dificultad

del pasado, hasta que ha dejado de ser

o de nuevo ha vuelto a ser un vientre dos veces abombado

más alto que él, más alto que los dos a la vez

subiendo la montaña

en ángulo recto

 

 

 

 

8. EL MURO DE BERLÍN

 

Estoy trepando por el Muro de Berlín. Una araña

con patas de cristal.

una de ellas ya se ha roto y ha quedado colgada

directamente de la carne,

sin envoltorio,

sin nada

 

no dejo de subir. El dibujo afiligranado

de mi espalda

pesa cada vez más

una red para atrapar y remolcar

balas de fogueo

 

la ciudad ya no se ve. Enloquecido por el placer, subo

con el gozo vendado alrededor de la cabeza

como un trapo limpio

porque mi abuelo muerto

en el frente del Este,

en 1943,

me explicó que la muerte

jamás duele.

 

 

9. LA COLCHA CON MOTIVOS NACIONALES

 

Ayer también hizo frío

a mi vecino se le murió su mujer

mientras dormía con el chándal viejo

de su marido encima del pijama, encima de la mesa

de cemento del dormitorio,

sin sábana encimera, sin nada

directamente sobre la colcha

de motivos nacionales

 

 

10. PLEGARIA

 

Oh, Señor-Señor de los Cielos, Padre,

devuélveme aquella poesía pequeña

que me arrebataste

y escondiste

en la pasta del cerebro como el que esconde

una monedita en la masa de la empanada

en Nochevieja

 

devuélveme la poesía,

aquella poesía interrumpida

por el encuentro con él,

por los niños, por los abortos,

por los muebles de la cocina comprada

a plazos.

 

dàmela y deja que me quede así,

acurrucada, igual que aquel día,

ya sabes, cuando la tierra

aún no se había separado del todo

de las aguas

 

 

11. MI PAÍS ALQUILADO

 

Nos revisan y marcan

nuestros certificados de matrimonio

en el ángulo superior derecho, al subir,

para ser elegidos de acuerdo

a una regla. Nos asignan

cuartos limpios y amueblados

civilizadamente, como un país desprovisto

de desechos

 

estamos hablando el uno frente al otro,

sin prisa, a través de mi cordón

umbilical, mientras

la argamasa mojada se endurece

en la frontera

 

 

12. EL CARACOL

 

Yo cuando envejezco me encojo

a mi alrededor como una sutil limadura

sobre un lecho de imán

endeble y completamente libre de amenaza

 

amo cada vez más a la gente, o al menos

eso es lo que declaro

desde mi vieja radio de lámparas

mientras la luz brinda

un espectáculo explotando

en los filamentos de cabello con breves estallidos

de electricidad

 

no me asusto, en verano

cuando llueve me arrastro por el asfalto

con el vientre pegado al cuerpo de los hombres de mi vida,

sin dejar de soltar babas

el mismo caracol inocente y anónimo que

Dios guarneció con plata

por error

 

 

13. EL ABRELATAS PLATEADO

 

No tienen puertas las mañanas, no tienen

ventanas, no tienen nada y, aun así,

me vendría bien algo, encontrar en el buzón

una nota que hablara de mí o un abono a un tren

de gran velocidad, o mi libreta de cheques

en blanco, o por lo menos un fino cincel

a modo de abrelatas plateado

con el que poder abrir una concha

sin hacerme daño

 

solo ahora tengo el sentimiento

de poder salir de aquí

de merecer subir por el borde repleto

de arena de mi cráneo

por una escalera de madera podrida

en pleno verano

 

 

14. SOBRE HÉROES Y TUMBAS

 

 

Todo lo que sé de mí

eres tú

los tatuajes para ciegos escritos en tus tobillos

musicales, el aire abrasador moviéndose soñoliento

mucho más abajo del pubis

y las venas finas

 

tan inquieto y hambriento

camino sobre tu piel de casa al trabajo y del trabajo a casa

con los dedos profundamente clavados en los bolsillos como si fueran jeringas

pero no llenas de líquido

sino de la arena ligeramente bañada en sudor

que hay bajo tus pechos

 

ya no sé nada de mí

ya no presiento nada

me paso la vida sin que nadie me pregunte

mirando desconcertado mis instrucciones de hombre

dictadas por tu cuerpo

escrito en Braille

 

 

15. TÚ TRANQUILO

 

Haremos el amor

contigo, cuidadosamente, con tanta solicitud

que tienes mi palabra de que no te dolerá ni un segundo

ese interminable orgullo tuyo

de hombre

atrapado por una trampa

 

nos ocurrirá en las grandes autopistas, bajo puentes

entre montones de coches, en la estación del norte

donde fotografiaré al minuto a los viajeros

que pasen junto a nuestro amor

coloreado como un cartel: la vida tiene prioridad

 

algo me hace creer que

donde haremos el amor más a menudo

será en la maternidad

quitándonos las vendas, como a ti te gusta,

de fuera hacia adentro

exhaustos y felices

moviéndonos el uno en el cuerpo del otro como un taladro

que apunta al núcleo

de lava

 

 

16. EL ACUARIO

 

Desde que te fuiste,

vivo en un acuario, me pongo a la cola junto a los demás

y a través del cristal miro mi cuerpo

que se acuesta de vez en cuando

con hombres mucho más jóvenes

 

desde que te fuiste,

me muevo por separado

de espaldas al muro de cristal

y cada día la luz me atraviesa

como si fuera una bala

 

desde que te fuiste,

vivo en una exposición fotográfica en la que

las huellas de tus dedos en mi piel

se han transformado en vidrieras

 

 

17. LAS PARADAS DE METRO

 

Este amor carece de ritmo, de espacio

transgrede todas las reglas establecidas

por el buen Dios

 

este amor se arroja en mí

sin asombrarse por nada gorgoteando

en los botes de fetos del Instituto Mina Minovici

con tal de recordarme

que también ellos gozaron una vez del amor

de alguien

 

este amor vive en los cajones que han quedado libres

en los muebles, en las sepulturas limpias

en los alvéolos de hormigón que hay

debajo del Palacio del Parlamento

que es mucho más nuevo

que él

 

este amor no tiene tiempo, es tan grande

que llena al instante

cualquier útero, cualquier recipiente,

cualquier pasadizo secreto que nos mantiene

lejos del país

 

este amor une dos continentes entre sí

por debajo del océano

con paradas de metro casi vacías

donde la gente se gira con todo el cuerpo hacia nosotros

hipnotizada por el olor a yodo

atrapada en la sal

 

 

 

 

 

 

 

 

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